Hace más de un año que no escribo en Squizophrenic Slumberland. Justo en el momento en que empezaba a tener un volumen considerable de visitas, desistí. Me faltaba tiempo para terminar el Proyecto Fin de Carrera, trabajé 51 horas a la semana durante 6 meses y me independicé de mis padres.
Ahora, recién licenciado, después de haber dejado la Fnac (sic) y con una beca formativa en el Ministerio de Educación, me planteo hacer una Web que sirva de escaparate de lo que sé hacer. Una especie de portafolio-currículum virtual. Y, a ser posible, que sea accesible al mayor número de personas posible.
Y es que es duro terminar la carrera superior de Telecomunicaciones con doble especialidad de Sistemas Audiovisuales y Tratamiento de la Señal y que sólo quieran cogerte para programar. Para todos los trabajos que me parecen interesantes piden Comunicación Audiovisual, Imagen y Sonido o Diseño Gráfico.
Al final, los esfuerzos realizados en el último mes se ven recompensados en Tangerine Snail. A través de un caracol de mandarina ficticio voy desenrollando la cáscara de mi caparazón, desarrollando mis aptitudes a través de los sentidos del animal. Y, además, con un nivel Triple-A de accesibilidad, que mi trabajo me ha costado conseguir.
En fin, a la mayoría revisar mi Curriculum-Vitae os dará absolutamente igual, pero en Tangerine Snail también hay un nuevo blog. Me gustaría que, una vez más, me acompañéis en esta nueva aventura, y que la complementárais con vuestras críticas, sugerencias y comentarios.
A todos los que alguna vez entrásteis en Schizophrenic Slumberland, a los que ayudaron a que me sintiera tan cómodo en este mundo psiquiátrico de azucar melancólico,
Muchas Gracias.
